La gran mentira: los lubricantes sexuales son solo para gente con poca lubricación

Asegurarnos de que tanto nosotros como nuestra pareja somos capaces de disfrutar en la relación sexual es algo fundamental. Además de tomarnos el tiempo de protegernos, conocernos a nosotros mismos, saber qué nos gusta -y cómo- y cuáles son nuestras fantasías y las de nuestra pareja, debemos cuidar otros aspectos para que todo pueda salir bien en un encuentro.

Evitar molestias durante la penetración, fomentar el placer y el disfrute, así como practicar un juego erótico envolvente previo a la relación sexual presagian una relación placentera y para ello podemos ayudarnos con juguetes sexuales, aros del placer y lubricantes, los cuales serán nuestros grandes aliados más de una vez.

Todo sobre la lubricación

La lubricación suele ser un proceso natural que se da en la mujer en el canal vaginal. A la hora de que comienza el proceso de excitación, la vagina segrega una sustancia que lubrica al canal vaginal y que, de estar cercana a la ovulación, permite que los espermatozoides viajen hasta el óvulo para poderlo fecundar.

Cada cuerpo es diferente, así que medir la lubricación o hablar sobre una cantidad apropiada es un poco difícil. Lo que si podemos determinar es que la mujer deberá estar lo suficientemente lubricada para que la penetración ocurra sin molestias ni dolor y así se eviten otros problemas, como la adquisición de hongos vaginales o infecciones urinarias causadas por la penetración con resequedad.

Ahora bien, este es el proceso natural pero en el mercado también podemos encontrar productos diseñados para disminuir la fricción en la penetración. A estos productos se les conoce como lubricantes íntimos.

Los lubricantes NO son solo para gente con poca lubricación

Como ya dijimos con anterioridad, la vagina reconoce cuándo debe empezar a segregar lubricante vaginal. Pero, ¿acaso todas las relaciones son vaginales? Si bien es cierto que los lubricantes pueden ayudar en casos donde disminuya la lubricación natural de la mujer -ya sea a causa de la menopausia o a cambios hormonales- no es la única razón para usarlos:

– Los lubricantes deben usarse en las relaciones anales: ya sea cuando se va a penetrar a una mujer o a un hombre, los lubricantes son los grandes aliados a la hora de tener sexo anal, ya que facilitan la penetración y disminuyen el dolor.

– Los lubricantes pueden intensificar las sensaciones de placer: aunque una relación sin lubricación es algo que incómodo para todos, los componentes de los nuevos lubricantes que hay en el mercado tienen diversos usos. Los hay con sabores para aumentar el placer en el sexo oral, con olores a frutas exóticas o afrodisíacos e incluso con diferentes texturas. Además, los lubricantes no solo se utilizan en la penetración, sino que también sirven para crear diferentes sensaciones en los juegos previos, por ejemplo, a través de masajes eróticos.

– Perfectos para jugar: los lubricantes lúdicos del mercado -uno de los tantos tipos de lubricación íntima que hay- son perfectos para usarse con juguetes sexuales o favorecer la estimulación de los sentidos antes de la penetración.

Como ves, es una gran mentira que los lubricantes sexuales solo sirvan en casos de poca lubricación, la verdad es que sus usos suelen ser muy diversos.

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